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“Donde Buenos Aires se convirtió en Shibuya”

  • Foto del escritor: Acá Pasan Cosas
    Acá Pasan Cosas
  • 15 oct 2025
  • 5 Min. de lectura

Crónica y fotos de la primer visita de Lamp a nuestro país.

El pasado miércoles 8 de octubre, en el Complejo C - Art Media y de la mano de Indie Folks, desembarcó en Argentina la mítica banda LAMP, embajadores del tan reconocido shibuya-kei, un género con sus acordes y sonido tan identificable. La banda icónica en el indie-japones, está fuertemente influenciada por e incorpora elementos de bossa nova, jazz, soul, y funk a su música, resultando en una mezcla muy original y propia.


LAMP está conformada principalmente por el trío: Taiyō Someya (guitarra, piano), Yusuke Nagai (vocales, guitarra, bajo, teclados) y Kaori Sakakibara (vocales, flauta, acordeón y teclados), y están activos desde el nuevo milenio cuando influenciados por la oleada de música estadounidense y británica de los 60’s, citando a bandas como The Beatles y The Beach Boys, decidieron crear el proyecto.

En esta gira, los acompañan: Hiderow Nishioka (percusión), Keisuke Tanaka (bajo), Toshiyuki Sasaki (batería) y Jun Susuki (piano/teclados).


Los encargados se encender la noche fueron El Robot Bajo El Agua, proyecto de Nicolás Kramer (ex-Jaime Sin Tierra), con el cuál editó 6 discos de estudio junto con otros EPs, singles y colaboraciones con diversos artistas. Con una atmosfera dulce y etérea, entre cajas de ritmos y guitarras llenas de efectos, bien al estilo del shoegaze.

El público muy atento escuchó, aplaudió y agradeció la predisposición de la banda para calentar motores, mientras Nicolás nos preguntaba: ¿¡Están preparados para LAMP!?


Finalmente, a las 21:30hs, salieron primero los músicos de apoyo para luego darle paso al trío de oro, vestidos de forma muy casual y cómoda, mirando al público tímidamente y expectante. En vez de empezar de forma estruendosa como se suele hacer, empezó a

sonar Hatachi No Koi, una balada tranquila, melódica y con tintes de bossa nova perteneciente al famoso albúm Lamp Phantasma (ランプ幻想). Los hits no se hicieron esperar porque seguidamente sonó Telephone Call de At Komorebi St., (木洩陽通りにて) y Kimi Ga Nakunara de Tōkyō Utopia Communications, (東京ユウトピア通信); ambas demostrando la faceta más funk que da esas ganas de mover la cabeza al ritmo del bajo, para adelante y para atrás.

Luego fue el turno de HIROGARU-NAMIDA perteneciente al álbum For Lovers (恋人へ) y una de las canciones más famosas de la banda, en donde el publico hizo el movimiento lateral de los brazos junto al estribillo. ¿La banda? Mirando con admiración y empezando

a entender al público argentino. Cuanto terminaron de tocarla, en un muy lindo gesto, Kaori presento a la banda y a cada integrante de la misma (junto a que instrumento tocaban) en español, haciendo reverencias y el esfuerzo para poder comunicarse con nosotros.


El concierto continuó con la seguidilla de Raindrop City, Windy Afternoon, Moon Ride, Yokaze y Hisoyakani. Desplegando todo el arsenal de ritmos e instrumentos como flauta, tambores y trompeta; la vibra era inmaculada y se veía como la gente disfrutaba abrazados, cantando y llorando de estar cumpliendo el sueño de ver a una banda como LAMP por estos lados. Por su parte, ellos trataron de seguir comunicándose con el público, pero esta vez en inglés, tratando de expresar lo que sentían; bromeando que ni en Tokyo hablaban tanto entre canciones.

La sorpresa de la banda se debía a que Argentina tatareaba las intros y solos, gritaba en cada silencio y cantaba las canciones, a pesar de ser un idioma que no mucha gente habla pero que la fonética te la aprendes de tanto escucharla y ni hablar si esta acompañada de melodías tan adictivas y cantables como las que se escucharon esa noche. La banda visiblemente sorprendida por la energía argentina le pedía que hagan llegar cosas al escenario, como un suéter con la portada de un álbum, carteles que decían “I love LAMP” y todo tipo de regalos para la banda.

Ambos cantantes, intercambiando canciones y versos, creaban una atmosfera angelical, que se sostenía por acordes sofisticados, ritmos que oscilaban entre el jazz, bossa nova y ese estilo tan particular que recuerda al city-pop de los 80’s; y fue en ese estado de

gracia que siguieron interpretando The Night Squall, Autumn in City "A", Sachiko, y que terminó con Yusuke cantando solo con una guitarra criolla la balada For Lovers. El público cada vez subía más en intensidad, emocionados por el regalo que nos estaban brindando, demostrándolo con el coro “Olé, Olé, Olé, Laaamp, Laaaamp!” donde la banda se sumó tímidamente con los instrumentos.


Le siguió Yume Utsutsu, uno de los temas que los catapultó a la fama mundial a través de TikTok, algoritmos como el de Spotify y el boca a boca de los fanáticos de este mundo bien atesorado. Así fue como la banda logró consolidarse más allá de su tierra natal, viniendo a presentar su último trabajo de estudio, Dusk to Dawn, (一夜のペーソス), pero era más un: “¡Gracias por escucharnos, los vemos y decidimos hacerles un regalo!”.

Chilly Spectacle fue la siguiente canción con un final épico que demostró todas las capacidades de la banda, y lo compacta que suena, sin un error y sin nada al azar; Love Letter que es una favorita del público que coreó sin cesar y la tranquila The Other Side

of a Rainy Night que nos llevó a la banda despidiéndose del escenario con sonrisas visiblemente de oreja a oreja. Entre canciones los presentes que sabían japonés, se animaron a gritarle cosas a la banda, que tímidamente respondían por igual generándoles admiración saber que del otro lado del mundo personas sabían el idioma y se animaban a hacerlos sentir mas en casa. Igualmente, en inglés, ¡La banda se pronunció sobre lo feliz que estaban de haber venido, como todos fueron super amables

con ellos desde que aterrizaron en el país, lo hermosa que es la ciudad de Buenos Aires y lo rica que es la comida!


El público a la espera del retorno de la banda, se encontró con Hiderow y Toshiyuki devuelta en el escenario quienes reanudaron con fuerza mediante un extendido solo de batería y percusión, al cual el público se sumó con palmas, y en el medio de esa exaltación, con toda la banda de nuevo en sus posiciones, cerraron con Last Train at 25 O’clock donde ahora si se empezó a poguear, y al finalizar agitar de nuevo con el típico “Olé, Olé, Olé, Laaamp, ¡Laaaamp!”


Con los últimos acordes, el recinto explotó, LAMP se sacó una foto con nosotros para conmemorar un hecho histórico en nuestro país, saludaron con la euforia contagiada por parte nuestra y a nosotros nos dejaron con un recuerdo imborrable en el alma.

ありがとうございます。


 
 
 

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