top of page

"La misa de los malditos", los pioneros del punk pisaron Flores

  • Foto del escritor: Acá Pasan Cosas
    Acá Pasan Cosas
  • 25 mar 2025
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 28 mar 2025

The Damned volvió al país y su paso se sintió fugaz...


Cosas injustas en la vida, si las hay. Una banda que podría venir día por medio no lo hace. Tardan 13 años en volver. Por segunda vez. Se van. Y nunca más.

Love Song, Machine Gun Etiquette, Wait for the Blackout, Lively Arts, The History of the World (Part 1), Plan 9 Channel 7, Stranger on the Town, Gun Fury (of Riot Forces) y I Just Can't Be Happy Today fueron las bombas que tiraron los señores héroes de todos esos niños adultos que esperaban ver a su banda preferida. ¿En serio me decís que no va a haber más?

Marcelo Pocavida me decía al día siguiente en Strummer que había gente joven que muy amablemente ayudó a la tercera edad. Yo realmente sentí que todos éramos un poco la tercera edad. Pero también estamos incluidos en una gran masa de afortunados que seremos la última camada que va a disfrutar a estos titanes. A ver, como millennial, la generación más odiada por todos, vengo a decir que somos los últimos que los vimos al menos enteros. Un grupo de treintañeros hacían mosh para despertarse al día siguiente con moretones nuevos y dolores en partes del cuerpo que habían olvidado que existían. El teatro estaba lleno de caras conocidas, lo cual es señal de que había una clara tendencia de quiénes son el grupo selecto que va a ver a estas bandas.

Digámoslo así. Ese día estuvo dividido entre quienes fueron a ver a The Damned con TV Smith de invitado y los que fueron a ver The Offspring. Y me la banco: cuando tenía 15 años empecé a mirar MTV y con eso a consumir todo lo que fuera la oleada californiana del punk. La lepra para los punks de sangre azul. Los payasos de bermudas. The Offspring, NOFX y Green Day eran mi santísima trinidad. Jackass y Tony Hawk Pro Skater, mis placeres culposos, etc. Tenía que elegir. La vida es cruel. La vida es cruel porque Offspring desde hace un tiempo me viene pegando cachetazos y yo pongo la otra mejilla. Qué discos flojos, qué setlists repetitivos, qué canciones para Brasil con coreada made in Argentina. Estaban demostrando lo que muchos otros amigos me trataban de hacer ver. “Eso no es punk de verdad”. “DF encima nunca me acredita en una mierda”, pensé.

Sentía que me hacían elegir entre papá y mamá. Pero el deber obliga. Sin Capitán no hay marineros. Tenía que verlos. Creo que nunca me enteré de que tocaron The Damned en 2012. No podía permitirme ese error otra vez. Por suerte, esta vuelta pedimos acreditación y la tuvimos sin problemas. Todo marchaba bien para Milhouse.

Así que volvamos a las caras conocidas. Obviamente, hubo una grieta (no pensé que iba a volver a usar esa palabra) entre los que eligieron ir a Tortuguitas y los que fueron a Flores. Ver todas caras conocidas dejó muy claro que The Damned es una banda de culto.

Estos tipos nos veían corear todo. El teatro se desgarraba con cada rugido y los tipos estaban totalmente enloquecidos. En especial Vanian. Este hombre vampirezco, conocido por su personalidad fría y misteriosa, tiraba zapateos de flamenco, coqueteaba con las chicas, se lo veía casi en tecnicolor. Hacía que el Captain Sensible pareciera un oficinista. Rat se puso a hacer un asado con la batería y me hizo viral. Gracias, Ratín, TKM. Incluso Noodles, de Offspring, quería estar ahí porque me tiró un like. Como dije… sin Capitán no hay marineros. Le perdoné todo.

Dr. Jekyll and Mr. Hyde, Fan Club, Eloise, Life Goes On, Born to Kill, Noise Noise Noise, Ignite y Neat Neat Neat cerraron la primera parte del show.

A todo esto, ya era todo un despelote. Gente volando por los aires. Los de prevención tratando de atajar a medio mundo. Mariano Asch tirado en el escenario como la escena final de Titanic, tratando de hablar con los de seguridad mientras ellos estaban a las puteadas porque no entendían nada. La gente se les escapaba y tiraban pasitos ahí adelante, enfiestados totalmente. El Capitán boludeándolos a tremendos gorilotes con el micrófono y dándoles golpecitos en la cabeza. Y yo cagada de la risa porque AL FIN tuvieron su merecido. Si leyeron mis crónicas en Flores, saben que los de prevención son mis némesis y los de todos los que van. Se ponen a hablar con el celular, joden en los temas lentos, te tapan, te ignoran, no te dan agua. Todo bien, nada personal, pero bueno. Hermoso cuadro. Punk del bueno.

Curtain Call, seguido del solo de Rat Scabies, New Rose, Smash It Up (Part 1) y Smash It Up (Part 2) dieron por terminado el show.


Después salió el Capitán con unas rosas. Otra vez los de prevención que se ponían a boludear, que te las daban, que no. Dale, hermano. Yo agarré unos crisantemos y me puse a revolearlos al aire con un movimiento hippie mientras cantaban. Se me acercaron cagándose de risa y me tiraron un “You Rock”. Tiesa me quedé. Otros desgranaban las flores y hacían una especie de confeti. Nada, cada cual se pone creativo como quiere.

En el fondo, había una imagen de Brian James. La reunión que no pudo ser.

El show fue fugaz, como dije. Quedamos todos manija. MUY. A la salida, los músicos tenían ganas de hablar con la gente. Se me acercó el tecladista Monty Oxymoron a comentarme que tenían que volver y yo: “Y sí, más vale que sí”. Después vino el Capi, a charlar, como siempre, copado con sus fans. Hizo un chiste sobre las vallas y cómo las quería revolear a la mierda para poder abrazarnos y sacarse una foto. Si es verdad se decía en las calles a la salida del show que por momentos se sintió un poco el hermetismo en donde la banda parecía querer acercarse al público y se encontró durante toda la estadía solo con los fans VIP. Después cayó Vanian, me dio la mano de forma seductora y se fue. Tiesa otra vez.

¿En serio es la última? ¿Me están jodiendo? A juzgar por la tragedía epíca, el show fue un verdadero Requiem.



Los niños y los borrachos no mienten:


TV Smith teloneó a The Damned y un día después hizo un show acústico en Strummer. Si el show de los malditos se sintió súper anichado, esto ya era de otro nivel.

El líder de la banda The Adverts llegó con su mujer al bar. Habíamos estado charlando el día anterior.

“A veces estar en el tour se siente solitario”, me conmovió.

La adorable rubia, que después Tim me dice que se llama Sally, vendía joyas armadas con restos de cuerdas y púas. Así que me puse a charlar con ella mientras los fans de The Damned iban llenando el predio. Hablamos de todo un poco, inclusive de mi vestido.

Es hermoso— Lo usaba cuando tenía quince y escuchaba estas bandas. Es un homenajeLo más importante es que te queda todavía.

Nos cagamos de risa. Le cuenta a su marido, me mira y medio que le chupa un huevo. Todo el mundo me decía que era un amor, el amor terminó siendo Vanian. Hay cosas que no se entienden. Para todo lo demás, existe Mastercard.

Ahora, no insistí mucho. Bah, no insistí nada. En casa me puse a pensar si tal vez le recordé a Gaye Advert. No fue un maleducado para nada, pero sí sentí una pared que supe respetar.

¿A cuánto debería vender estas cosas? Yo pensaba 7000. Sé que acá es muy difícil que se venda—Nah, la pulsera vale al menos 20.000...(me dirijo a TV) ¿O no? Que no se tire a menos.

Otra vez ni cinco de bola. Seguí hablando con ella.

—Ahora te las comparto, seguro a alguien le van a gustar.

Al otro día me viene a saludar y le comentaba lo mucho que me había gustado cuando se sumó el pibe que tocaba el violín, Alex Musatov. Insistí.

Una vez más, me encontré con un par de conocidos. Cuando una trabaja como periodista hay altas probabilidades de ir sola y saber que tenés que ir a socializar. Siempre voy directo a los de la barra, los de seguridad y los mozos. Nunca te fallan. Están hechos para hablar con el que vino solo a la fiesta. Y ahí, alguno que otro va parando la oreja y se acerca. Viva Argentina.

TV Smith se subió al escenario y enseguida se puso a tocar. Quedaba pintado para el bar. Se escuchaba impresionante y era como estar viajando en el tiempo a un pub en Inglaterra, cuando todo era nuevo y emocionante.


Only One Flavour, No Time To Be 21, Bored Teenagers, No Control, Best Of The Worst, Common Enemy, My String Will Snap, Expensive Being Poor fueron los temas con los que arrancó.

Un niño se puso a bailotear extasiado con la música. Eran uno. El otro, bien inglés, ni se inmutó. Pero el resto miraba al nene y se derretía.

Más tarde, un borrachín siguió los pasos del niño. La gente no se derretía, pero sí se reía y después ya todos se iban soltando y le respondían a todo lo que TV Smith había ensayado, esperando interacción, bien inglés nunca respondió.

Immortal Rich, Generation Y, The Drink (con Ernesto en violín), I Delete, Replay, My Place, Television’s Over, Handwriting, One Minute To Midnight, In The Arms Of My Enemy fueron los siguientes.


El tipo cantaba sobre políticas, estar todos unidos, el calentamiento global. Estaba enojado. Saltaba, tiraba pisotones que marcaban el ritmo en el tablón del escenario. Era todo lo que necesitábamos: la guitarra acústica, sus pisotones, las gotitas de sudor y saliva, el borrachín y el niño bailarín, su español aprendido en tan solo 95 días. Y yo pensaba: ¿Qué pasó con Lina la punky? La que creía en todas esas cosas. ¿Cómo puede ser que el tipo cantara con tanta convicción después de vivir toda una vida? ¿Dónde se compra?

Preguntas que me quedarán en el tintero o para una próxima visita. El tipo, un prócer.

Unos días después me llega un mail:

"Sally y yo tuvimos un gran momento en BA, fue un placer conocerte y esperamos volver pronto. ¡Hasta la vista!"

Me desperté con un awwww y seguí durmiendo. Al final, ¡sí era un amor!

Solo es inglés, Lina (me recordé a mí misma).

“Este es un cover de mis amigos, que ustedes conocen bien, Die Toten Hosen”, hizo Pushed Again y Daydreaming. Todo Strummer cantó al unísono.

Por último, subieron al escenario una vez más Alex con su violín, junto a José Espíndola y Juanse Papponetti de Katarro Vandaliko. Tocaron: Lion And The Lamb, Runaway Train Driver, Gary Gilmore’s Eyes, One Chord Wonders.

El público pidió más, así que cantaron en honor a Brian James, Lord’s Prayer, tema de Lords of the New Church, y la noche se terminó de coronar en lo que fue un tour modesto pero histórico, que sin dudas mereció más atención y una revancha que amplifique aún más la convocatoria.



 
 
 

Comentarios


bottom of page