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Sigrid en Argentina, la revolución nórdica del pop

  • Foto del escritor: Acá Pasan Cosas
    Acá Pasan Cosas
  • 28 may 2024
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 30 may 2024

En nuestra semana patria, más precisamente el 24 de Mayo, Vorterix fue testigo del primer concierto de la cantante noruega Sigrid Solbakk Raabe, más conocida simplemente como Sigrid, en nuestro país. Un concierto que, en propias palabras de la cantante, estaba muy emocionada por hacer, de finalmente vivir la experiencia con nuestro público.

Todos los fans se congregaron en el mítico teatro recitalero, y con el sector bajo lleno de fanáticos, a las 21hs muy puntual las luces se apagaron y apareció la banda de la cantante, conformada por teclados/guitarra/bajo y batería. El mismo comenzó con las

cuerdas y sintetizadores de It Gets Dark primera canción de How To Let Go su segundo trabajo discográfico. Desde el primer momento se visualizó un público comprometido en acompañarla, cantando y saltando. Le siguió Burning Bridges, segundo tema del álbum, que contiene vibras ochenteras, pero vistas desde un lente moderno. La puesta en escena es movediza y acompaña la música: una pantalla con visuales para cada canción en específico y luces acompañando cada nota musical.

Plot Twist perteneciente al EP Don’t Kill My Vibe le siguió, la cual al culminar en el silencio a empezar la siguiente canción el público empezó a canta el famoso “Olé, Olé, Olé, Sigrid, Sigrid” y se visualizó la cara de sorpresa genuina de la artista, quien parecía

que estaba esperando que orgánicamente se genere este ambiente y vivirlo en carne propia. No pudo evitar saltar en el lugar acompañando los cantos con un: “Eso demuestra todo…Este será un gran espectáculo ¡Buenos Aires, muchas gracias!”


Todo retomó con Everybody Says They’re Fine, del álbum antes mencionado, una canción melódica y que demuestra el poder vocal que tiene Sigrid y la particularidad para transmitirte las melodías que canta, realmente de forma igual a la grabación de estudio. Su sonido es principalmente Pop, pero siempre tiene un guiño experimental, tal vez algo atribuido a sus raíces nórdicas y una forma diferente de componer. Para continuar con la noche sonó la oscura por momentos Sucker Punch y Mine Right Now que tranquilamente podría ser una canción ochentera de Tears for Fears, ambas pertenecientes al debut Sucker Punch. En este momento es donde más se visualiza el estilo particular de Sigrid y la impronta experimental que le impregna a las canciones, son tan bailables como son para sentarse a escuchar y deleitarse con los pequeños arreglos que florecen en las composiciones.

High Five perteneciente al EP Raw le siguió, una de las favoritas del público, ya que apenas empezó, todo el recinto soltó un grito de alegría. Cada vez que la cantante pedía palmas, todos acompañaban a unísono, y al final demostró una vez más su capacidad vocal sosteniendo por segundos una nota y llevando a todos a gritar para devolverle lo que Sigrid les bridaba: un show completo.

Le siguió Head on Fire, el único cover de la noche el cual es una colaboración con la artista Griff, Bordeline perteneciente a su sencillo más reciente The Hype, lanzado el año pasado y Never Mine, repasando toda su carrera y como indicó al principio del show

que iba a repasar todos estos años que lanzó música.

Así quedó demostrado cuando la banda abandono el escenario y apareció de la oscuridad un piano eléctrico en el centro del escenario. Allí se sentó Sigrid para regalarnos el momento acústico y sensible del concierto. La gente volvió a corear “Olé, Olé, Olé, Sigrid, Sigrid” el cual ella acompañó tocando el piano alegremente, pero que cortó abruptamente diciendo “Okey, ¿Quién está listo para llorar?”

Seguidamente comentó que quería tocar canciones que generalmente no interpretaba en vivo, y empezó a escuchar sugerencias del público.

Así es que interpretó solamente con el piano Home to You, una emotiva balada que tuvo una interpretación magnifica, con el público mostrando un Fan Action que consistía en hojas que decían “You Are Our Safe Space”, es decir “Sos nuestro espacio seguro”, lo que llevo a la cantante a romper en llanto, visiblemente emocionada y agradecerles a todos por el amor que le brindaban.


Continuó de forma acústica con Bad Life, una canción colaboración con Bring Me The Horizon, que en este formato hace que el mensaje positivo de la letra resalte aún más.

Sigrid bailó en cada oportunidad y cada canción y siempre se transmitía esa buena onda y vibra que posee la artista, recordándote lo que bueno que es divertirte, emocionarte y vivir la vida al 100%. Sonaron Grow otra balada emocionante sobre crecer está vez centrada en guitarra, Wanted It To Be You con un ritmo un poco country que llevo al público a bailar y poguear, A Driver Saved My Night una canción al más estilo pop disco de artistas como Dua Lipa y The Hype su más reciente single, para completar las nuevas

canciones de la artista mezcladas con su ultimo álbum.

Llegando casi al encore sonaron las favoritas de los fanáticos y de la crítica Dont Kill My Vibe y Dont Feel Like Crying, ambas pertenecientes al álbum debut. Los presentes cantaron cada palabra, y se podía ver a muchos emocionados por escuchar estas canciones, algunos otros abrazados y mucho amor en el público inclusivo de la artista. Las canciones tienen una fuerte carga emocional, junto a mensajes inspiradores y que transmiten el mensaje de quererse a uno mismo.

La artista saludo a los presentes y junto a su banda se retiraron del escenario, para dar paso en pocos minutos al tan común encore.

Para sorpresa de todos, cuando Sigrid volvió a pisar el escenario, tenía puesta nuestra remera de campeones del mundo, con los detalles y las tres estrellas doradas, con el rosa SIGRID bien grande detrás. La artista agradeció por los regalos que recibió en el Backstage, y pregunto sobre unos amigurumis, si esos se podían comer cómicamente. Para cerrar el espectáculo, decidió interpretar los hits Mirror y Stranger, cada una perteneciente a un disco, del segundo y del primero respectivamente.

De esta forma el concierto terminó de una forma eufórica, con el público pogueando, alegre y con Sigrid nuevamente en lágrimas agradecida haciendo dos veces la reverencia con sus compañeros de banda, prometiendo pronto volver al país.


Terminó el concierto, pero solo podía ver a la gente retirarse con sonrisas en su cara, con la sensación de que vieron a una artista pop con todas las letras.



  • Fotos: Irish Suarez.

 
 
 

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